Los primeros pasos de un budista

Caminando rápidamente hacia el sendero de la budeidad -2

–Tomar refugio en la triple joya–

  

¿Quiénes son los laicos?

Un laico es aquel que cree en el Budismo y practica el Buddhadharma sin dejar la vida de hogar; recibe y mantiene los cinco preceptos y practica las diez buenas acciones.

¿Cuáles son las diez malas acciones?

Las diez malas acciones son: la matanza, el robo y la conducta sexual impropia, que son realizadas por el cuerpo; la codicia, el odio y la ignorancia, que son surgidas por la mente; el discurso frívolo, la mentira, el discurso ofensivo y el discurso divisivo, que son cometidas por la boca. Fíjense que las ofensas cometidas por la boca son casi la mitad de las diez.

¿Qué es el discurso frívolo? [Qi-Yu]

El discurso frívolo se refiere al uso de expresiones incorrectas. Es el habla grosera o lasciva; por ejemplo hablar acerca del comportamiento de tal mujer o tal hombre, o sencillamente chismorrear, etcétera. Mentir significa no decir la verdad. El discurso ofensivo es ofender a otras personas con palabras; a través del cual se crea el karma de la boca. El discurso divisivo. Se refiere a que la persona dirige palabras a ambos lados causando discordia entre ellos. Es decir, chismear a A sobre B y a B sobre A con propósito de separarlos. ¿Cuáles son las diez buenas acciones? El reverso de las diez malas acciones son las diez buenas acciones. ¿Cuáles son las diez buenas acciones? Son: no matar, no robar, no satisfacerse con una conducta sexual impropia, no ser codicioso, no abrigar odio, no ser deludido, evitar discursos frívolos, no mentir, no pronunciar palabras ofensivas y no realizar discursos divisivos. La abstención de los malos actos son los buenos actos; es decir, serán buenas acciones cuando dejan de realizar las malas acciones. Los laicos deben mantener los cinco preceptos y practicar las diez buenas acciones.

Los preceptos deben ser solicitados ante un monje

Mantener los preceptos simplemente es no hacer lo malo y hacer todo lo bueno. ¿Cuántos preceptos hay? Existen muchos grupos de preceptos. Primero están los cinco preceptos. Aquellos que han tomado refugio en la Triple Joya y que desean ir un paso hacia adelante, deben recibir los cinco preceptos. Después de la recepción de los cinco preceptos, el siguiente paso sería recibir los ocho preceptos. A continuación siguen los diez preceptos que son para los monjes y monjas novicios. Los laicos deben solicitar ante un monje ordenado la transmisión de los preceptos. Transmitir un precepto significa dar la sustancia del precepto a quien lo recibe. La persona que se encarga de transmitir el cuerpo del precepto debe ser un bhikshu. En el Vinaya, no se le permite a una bhikshuni transmitir los preceptos.

No pierdan la oportunidad de recibir los cinco preceptos

Las personas que reciben los cinco preceptos o los ocho preceptos se llaman “upasaka” (para los hombres) o “upasika” (para las mujeres). Si ellos toman los preceptos de Bodhisattva son llamados Bodhisattvas. Las personas que han dejado la vida de hogar son las que reciben la transmisión de los preceptos de Bodhisattva. Sin embargo, el Bodhisattva a través de la práctica se beneficia a sí mismo y a los demás; por lo tanto, a los laicos también se le permiten recibir los preceptos de Bodhisattva.

Recibir la transmisión de los preceptos es sumamente importante en el Budismo. Por consiguiente, las personas no deben perder la oportunidad cuando ella se presenta.

Una persona puede recibir uno, dos, tres, cuatro o cinco preceptos, incluso también puede recibir los ocho preceptos; sin embargo, no es elegible para recibir los diez preceptos, ya que éstos son recibido por los shramaneras (monjes novicios) y las shramanerikas (monjas novicias). Pero puede tomar los preceptos de Bodhisattva que son los diez preceptos mayores y los cuarenta y ocho preceptos menores.

Recibir un precepto se llama tomar “la mínima parte de los preceptos”.

Recibir dos preceptos se llama tomar “la mitad de los preceptos”.

Recibir tres preceptos se llama tomar “la mayor parte de los preceptos”.

Recibir los cinco preceptos se llama tomar “por completo los preceptos”.

Si alguien tiene problemas con recibir el precepto de no matar seres, esa persona puede abstenerse de tomar dicho precepto y puede recibir el precepto de no robar. Si a alguien le gusta consumir bebidas alcohólicas, como mi discípulo bebedor de vino que no quiso tomar el precepto que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas, esa persona puede abstenerse de recibir el precepto que prohíbe la consumición de bebidas alcohólicas, pero puede recibir los otros.

Alguien puede decir: “A mí me gusta jactarme. Yo no puedo recibir el precepto contra mentir”. Bueno, esa persona puede recibir los otros cuatro preceptos.

Otra persona puede decir: “No puedo prometer no matar. Algunas veces, sin querer, puedo matar hormigas y pequeños insectos. Si los mato luego de haber recibido los preceptos, mis ofensas serán más grandes”. Esa persona no tiene que recibir el precepto en contra de matar. Por lo general, cada persona puede hacer lo que prefiera; recibir uno, dos, tres o hasta los cinco preceptos. Simplemente no pierda esta oportunidad de hacerlo.

Para recibir la transmisión de los preceptos en China, si no dispones de doscientos dólares americanos, no podrá recibir los preceptos. Ese dinero no es para comprar man-yí que es la túnica que se adquiere al recibir los preceptos; quien haya recibido la transmisión de los preceptos puede obtener man-yi por su propia vía, gastándose más o menos dinero de acuerdo a su gusto. Para recibir los preceptos, uno realiza ofrendas al Maestro y al templo, por lo tanto los doscientos dólares son aceptables para estos fines.

Los preceptos básicos para un budista

Los cinco preceptos son las reglas más fundamentales que debe seguir un budista. Ellos son: no matar, no robar, no tener una conducta sexual impropia, no mentir y no consumir bebidas alcohólicas. Si reciben el precepto contra matar y se abstienen constantemente de realizar matanzas, serán recompensados con la retribución de longevidad, larga vida. ¿Por qué algunas personas tienen vidas largas mientras que otras tienen vidas cortas? Aquella persona que ha mantenido el precepto contra matar es recompensada con una vida larga, mientras que otra que se complace en matar, tiene la retribución de una vida corta.

¿Por qué debemos observar el precepto contra robar? Porque el robo causa pérdida de riquezas de otros. ¿Qué es robar? Es quitar secretamente las propiedades y materiales que les pertenecen a otros. ¿Cuál es la retribución por robarles a otros? El que roba tendrá la retribución de no poseer su propia riqueza por mucho tiempo. Por ejemplo, un individuo rico es robado por un ladrón repentinamente.

Conducta sexual impropia, mentir y consumir bebidas alcohólicas son similares. Por ejemplo, alguien que no observa la regla contra una conducta sexual impropia, y tener relaciones de amoríos con la mujer de otro; su propia esposa e hija serán abusadas por otros en el futuro. Esas son las clases de retribuciones que sucederán.

En cuanto a mentir, si no engañas a otras personas, no serás engañado. Alguien puede quejarse diciendo: “En mi vida nunca he engañado a nadie. ¿Por qué muchas personas me engañan?”. Como acabo de decir, este tema de la retribución no se limita a una vida sino que atraviesa tres períodos de tiempo: el pasado, el presente y el futuro. Es posible que usted no haya engañado a nadie en esta vida, pero ¿sabes a cuántas personas habías engañado en su vida anterior? “No lo sé.” ¿No lo sabes? Tal vez sea apropiado que ahora las personas le engañen a usted.

Una persona tal vez no tenga la intención de mentir, pero es muy fácil decir una mentira sin haberse dado cuenta de ello. Una mentira puede ser dicho tan rápido que no hace falta ni pensar qué mentira voy a decir. Por ejemplo: alguien puede preguntarle a una persona “¿Has robado algo?”. A lo cual ésta puede responder “No lo he hecho”, sin detenerse a pensar si lo hizo. De hecho, la persona robó, pero al negarlo, comete la ofensa de mentir además de la ofensa de robar.

Un poquito de vino no hace daño. Sin embargo, si la persona bebe una gran cantidad, se confundirá y hará cosas distorsionadas. Esa es la razón por la cual figura en el Budismo el precepto de no consumir bebidas alcohólicas.

Si explicáramos detalladamente los cinco preceptos, estos abarcarían muchos principios; lo importante es que nos aseguramos que nuestras manos no matan, y que nuestras mentes no abrigan tampoco ningún pensamiento de matanza. Entonces estamos manteniendo realmente el precepto contra matar. Sucede lo mismo con el precepto contra robar. Cuando nuestras manos no están robando, nuestras mentes también deben estar libres de los pensamientos de robo. Sin importar el grado de valor del objeto, pero si alguien lo toma sin el debido permiso ya se considera una violación del precepto contra el robo.

 

¿Está permitido fumar?

Cierta vez un hombre salió a fumar. Cuando regresó, le pregunté: “¿Cuántos cigarrillos fumaste?

“Yo no fumé”, dijo.

Yo le contesté: “Algunas personas te vieron”.

“Oh, fumé un cigarrillo”, me contestó.

¿Ven? Él dijo que no había fumado y luego dijo que había fumado un cigarrillo. Le dije: ¿Cuántos cigarrillos te quedan?”.

“Tres”.

“¿En dónde están los otros siete?”

“Bueno..., no lo sé.”

Agarré una vara y lo golpeé en la cabeza: ¡Pah! “¿Sabes qué es? ¿Te dolió?”.

“Sí.”

“¿Sí?, entonces, ¿por qué mentiste?”

“Bueno..., el Vinaya no prohíbe fumar.”

“¿Has estudiado el Vinaya? ¿Sabes con seguridad que no prohíbe fumar? Fumar está incluido en el precepto contra tomar bebidas alcohólicas”.

“¡Oh! No lo sabía.”

El olor del cigarrillo es espantoso. No sólo hace que la persona huela mal por fuera, también hace que huela mal el interior de su cuerpo. Los Bodhisattvas y los buenos Espíritus Protectores del Dharma no querrán proteger aquellos que huelen a cigarrillo. No importa cuánto mérito y virtud puedan tener, ellos los dejarán solos y esas personas les sucederán muchos accidentes.

Sin hablar de otros, hubo una persona de aquí mismo entre nosotros que fumó a hurtadillas y le pasó un incidente muy peligroso; esto le sucedió debido a que estaba fumando; sin embargo, él no se ha dado cuenta de ello todavía.

Las personas que fuman podrán caer en el Infierno de las Llamas después de morir. El Infierno de las Llamas está especialmente preparado para los fumadores. Cualquiera al que le guste fumar tendrá la posibilidad de ir a ese lugar. Si se abstiene de fumar, evitará de caer en el sendero que conduce al Infierno de las Llamas; si no deja de fumar, podrá terminar en ese lugar en el futuro. Las personas no saben la seriedad de esos asuntos y hacen lo que les place. Si supieran lo peligroso que es, no lo harían. Fumar es un problema más severo que beber.

¿Por qué el Buda Shakyamuni no prohibió fumar cuando prohibió beber? Es porque durante el tiempo en el que el Buda se encontraba en el mundo, nadie conocía acerca de fumar.

  

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